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23 nov 2014

ISSUN BOSHI, un cuento de hadas japonés










Sus padres tenían tantas ganas de tener una criatura que suplicaron a los dioses que les diera un hijo, aunque fuera tan diminuto como la punta de un alfiler. Tras estos ruegos nació Issun Boushi, un niño en miniatura pero con mucho coraje.
A los quince años viajó a Kioto llevando consigo un cuenco de arroz, un palillo y una aguja. Viajó por el río usando el cuenco como barca y el palillo como remo. Cuando llegó a su destino trabajó en una casa noble, convirtiéndose en un hombre de con fianza.
Un día acompañó al templo a la hermosa hija de la familia, pero en el camino sufrieron el ataque de dos gigantescos onis. Issun Boushi se enfrentó a ellos consiguiendo que la joven pudiera escapar. Uno de los demonios se lo tragó de un bocado, pero él sacó la aguja y se la clavó en el estómago. Trepó rápida mente y al llegar a la boca, el oni lo escupió. El otro demonio también arremetió contra él pero le sacó el ojo con su diminuta espada. Los demonios huyeron, dejándose olvidado un martillo mágico. Issun Boushi y la joven golpearon el suelo con la maza expresando a la vez un deseo.
El pequeño Issun Boushi creció hasta un tamaño normal y se encontró convertido en un samurai. La boda no tardó en celebrarse.
Las imágenes son de la edición de ICINORI.


Al llegar a las 80.000 visitas al blog pensé que era hora de volver y cuando ví este libro de Icinori no pude resistirme. Volveré con las 90.000 visitas!
Gracias por llegar por aquí amigos!
Buenas lecturas!
V.

20 feb 2013

EL ÁRBOL de María Luisa Bombal, ilustraciones de Alejandra Acosta



El árbol es un cuento breve, de estructura algo compleja, en el que está presente todo el talento narrativo de Bombal.
 “Brigida era la menor de seis niñas, todas diferentes de carácter. Cuando el padre llegaba por fin a su sexta hija, lo hacía tan perplejo y agotado por las cinco primeras que prefería simplificarse el día declarándola retardada”.
La narración no es cronológica. Lentamente empezamos a conocer la relación de Brígida con su marido, Luis, y los motivos de su ruptura. Conocemos también a Brígida, una mujer sin amigos, sin autoestima, avergonzada de su ignorancia. La historia sucede con las estaciones. Brígida ve un gomero mojado desde su ventana en invierno o las hojas secas sobre el pasto en otoño. La presencia del gomero le da consuelo, la protege. Y la historia del árbol se entrecruza con la suya.

EDITORIAL PEHUÉN
PÁGINA ALEJANDRA ACOSTA
MARIA LUISA BOMBAL

5 feb 2013

MÁS CUENTOS DE HADAS

Charles Vess


“If you want your children to be intelligent, read them fairy tales.
If you want your children to be more intelligent, read them more fairy tales.”

 

-Albert Einstein

20 dic 2012

LOS HERMANOS GRIMM POR TASCHEN












"En homenaje al 200º aniversario de los cuentos, The Fairy Tales of the Brothers Grimm trae a la vida veintisiete de los más amados cuentos de hadas clásicos de los Grimm, incluidos todos los clásicos, como "La Cenicienta", "Blancanieves", "La bella durmiente" y "Hansel y Gretel", en una nueva traducción encargada especialmente para esta publicación. Además de una cuidada selección de material gráfico de algunos de los ilustradores más famosos de las décadas de entre 1850 y 1950 —incluidos la leyenda de la edad dorada Kay Nielsen, el superventas Gustaf Tenggren, los favoritos británicos Walter Crane y Arthur Rackham y los gigantes de la ilustración alemana Gustav Süs, Heinrich Leutemann y Viktor Paul Mohn, así como varios talentos recién descubiertos—, esta compilación también incluye de principio a fin bonitas siluetas extraídas de publicaciones originales desde la década de 1870 a la de 1920. También se intercalan en el libro docenas de siluetas completamente nuevas, diseñadas especialmente para este volumen. Además de los cuentos, el libro incluye una introducción sobre el legado de los Grimm, breves textos introductorios a cada cuento y extensas biografías de los artistas en el apéndice. Esta recopilación también incluye docenas de bellas siluetas clásicas, así como siluetas totalmente nuevas creadas especialmente para esta publicación. Para adultos y niños por igual, esta colección ilustrada trae a la vida la magia eterna de los cuentos de los Grimm, la segunda serie de historias más leída del mundo después de la Biblia." (Texto de la página de la editorial)



Sobre los hermanos Grimm:
Jacob (1785–1863) y Wilhelm Grimm (1786–1859) fueron académicos y lingüistas alemanes que se pasaron años recopilando cuentos de hadas populares y cuentos folclóricos como La cenicienta, Blancanieves y Rapunzel. La compilación resultante de más de 200 historias, Kinder- und Hausmärchen (Cuentos para la infancia y el hogar), es una de las colecciones de cuentos más famosas del mundo, influyente en generaciones de escritores, músicos, artistas, académicos y cineastas.

TASCHEN

El homenaje de Google, además:

27 jul 2012

COMPOTA DE MANZANAS de Klaas Verplancke








 Mi papá es fuerte y tiene manos tibias que saben a compota de manzana. A veces sus manos se enfrían y aparece un papá tormenta: “¡Haz los deberes!, ¡apaga el televisor!”. A veces se calla y sus manos dibujan rayos en el cielo. Pero un papá tormentoso no dura mucho.
De Ediciones Ekaré.

BLOG DEL AUTOR

Vean también:
THE FIRST KLAAS BOOK

Saludos!

21 jul 2012

CUENTO KAWESQAR


 CUENTO DEL RATÓN

01. El ratón corría a lo alto del cerro a mirar, se
contaba,
02. y subía a T'erjokomáskar, no sé qué más.
03. Y corría a Sæltǽlkar.
04. Iba caminando a mirar y bajaba corriendo, se
contaba, y ahí está (i.e. el cerro), y corría al cerro
T'erjokomáskar, se contaba.
05. Y botaba palos al mar y cruzaba corriendo, se
contaba,
06. el ratón, según se contaba, yo lo cuento, lo cuento
porque me están preguntando,
07. y miraba este que... a las canoas que avistaba,
se contaba.
08. Después se iba caminando este que... de su
casa y echaba a cocer erizos y se iba corriendo, se
contaba, y dejaba envuelta una cabeza de lobo fino,
se contaba.
09. Los Sǽlam lo venían a buscar para matarlo a garrotazos,
se contaba, eso creo.
10. No me acuerdo bien del cuento.
11. Este cuento se contaba antes y ahora lo cuento yo.
12. Escondía flechas en otro lugar, las escondía por el
camino, en él este que... las dejaba ocultas, se contaba,
así.
13. Después llegaba corriendo cuando veía que se
acercaba una canoa, llegaba corriendo y esperaba que
desembarcaran.
14. Ahí estaban sus flechas y se ocultaba cerca de ellas,
se cuenta.
15. Los Sælam, se cuenta, llegaban remando a cogerlo
por sorpresa, según el cuento.
16. Y la cabeza de lobo fina envuelta la ensartaban con
un tiro de lanza, "tarǽt" sonaba la lanza. ¡Buen tiro!
17. "¿¡Es éste el hombre de tantas hazañas!?", decían.
Primero ensartó al timonel.
18. Y corrió a la canoa, corría sobre la borda, por la
chumacera, por los remos y por allí donde se achica.
19. Se les subió al pecho corriendo, pasaba por la cabeza
y por las piernas en la proa.
20. En ese entonces enarbolaban sus garrotes para
matarlo y él se subía a la punta del garrote, y finalmente
salió a tierra corriendo, se cuenta.
21. Y mató a los que había.
22. Lanzó flechas a los que habían llegado remando.
23. Cuando contaban este cuento me gustaba escucharlo,
ahora yo lo cuento.
24. Me mostraban su pozo que estaba en una islita y al
entrar, ahí cuando se llegaba me mostraban.
25. Y se dice que ahí vivía [el ratón].
26. Decían que ahí lloraba y su este que... mamá, se
cuenta, este que... mostró su seno y le hacía señas, se
contaba.
27. Por último mataron a todos, así.
28. Se contaba.
29. Se cuenta que arrojaron al agua a la que iba a ser
su esposa, se contaba, así.
30. Nadando en el mar una flecha le atravesó la ropa [a
la mujer] y llegó nadando al otro lado, se cuenta.
31. Unos y otros fracasaron al tratar de matar al ratón,
salía airoso, se cuenta.
32. Ni siquiera amanecía, temprano en la mañana él
corría a lo alto del cerro a mirar, al cerro Sæltal, a su
este que... puesto de observación, se cuenta, y ahí está;
he aquí que ahí arriba está.
33. Echaba a cocer erizos y las lenguas ni siquiera
estaban cocidas cuando bajaba corriendo.
34. Y este que... el ratón entraba en la choza y hablaba
consigo mismo.
35. "¡Aaau! ¿Por qué no se cocieron [los erizos] que aún
están crudos", mira, así [decía].




El kawésqar, qawasqar, alacalufe o alacaluf es un idioma o un conjunto de lenguas relacionadas, hablado por los kawésqar o alacalufes, un pueblo indígena del sur de Chile. Se trata de una lengua cercana a la extinción, hablada sólo por algunas decenas de personas

Recopilación bilingüe de cuentos kawesqar (PDF)

8 jul 2012

EL GATO VIAJERO de Gianni Rodari



Una vez subió un gato al tren que va de Roma a Bolonia. Gatos en el tren siempre se han visto, generalmente dentro de un cestito, o en una caja con algún agujero para respirar. En el tren se han visto hasta gatos vagabundos, gatos de nadie que han caído en un vagón abandonado a la caza de topos. Pero éste de quien hablamos era un gato viajero y viajaba por su cuenta.
Llevaba una cartera negra bajo el brazo, como un abogado, pero no era un abogado, era un gato. Usaba gafas como un contable miope, pero no era un contable y veía estupendamente. Llevaba el abrigo y el sombrero como un galán, pero no era un galán, era un gato.
Entró en un compartimento de primera clase, echó el ojo a un sitio libre junto a una ventanilla y se sentó. En el compartimento ya había tres personas: una señora que iba a Arezzo a ver a una hermana, un comendador que iba a Bolonia por negocios y un jovencito que iba no se sabe dónde. La entrada del gato suscitó algunos comentarios:
La señora dijo:
—Qué gato tan mono, bsss, bsss, bsss... Viajas solo, como un hombrecito ¿eh?
El comendador dijo:
—Esperemos que no tenga pulgas.
—¿Pero no ve cómo está de limpio?
—Esperemos que... bueno, querida señora, yo soy alérgico a los gatos. Esperemos que no me pegue el catarro.
—Pero si no tiene catarro, ¿ cómo se lo va a pegar?
—A mi me lo pegan todos, apreciada señora, me lo pegan hasta los que no lo tienen.
—Bsss bsss, bsss... Te has adelantado para guardarle el sitio a tu dueña ¿eh?
—¡Miao!
—Qué vocecita tan bonita. ¿Qué habrá dicho?
El jovencito habló por primera vez:
—Ha dicho que no tiene dueños, es un gato libre y soberano.
Graphics
—¡Qué interesante!
—O sea, un gato vagabundo —observó suspicaz el comendador—, esperemos que no me contagie el sarampión.
—¿El sarampión? —exclamó la señora—. Pero si los gatos no tienen sarampión y además es una enfermedad que se pasa de niño.
—Querida señora, yo no lo he pasado de niño. ¿Sabe que es más peligroso si se tiene de mayor?
El tren se puso en marcha y al cabo de un rato pasó el revisor.
—Billetes, señores.
La señora abrió el bolso:
—Uy, el billete, a saber dónde lo habré metido... Espere, espere, tiene que estar aquí... Ah, sí, menos mal.
—Gracias, señora. ¿Y el billete del gato?
—Pero si el gato no es mío.
—¿Es suyo, señor?
—Sólo faltaría eso —estalló el comendador—. No puedo aguantar a los gatos. Me hacen subir la tensión.
El gato tampoco es mío —dijo el joven— Es un gato que viaja por su cuenta.
—Pero tiene que llevar billete.
—No le despierte, que duerme... Es tan gracioso, mire que morrito.
—Morrito o no, tengo que picarle el billete.
—Bss, bss, bss —hacía la señora—, minino, minino..., ea, vamos, mira quién está...
El gato abrió un ojo detrás de otro y maulló:
—Miao miao.
—¡Y encima protesta! —criticó el comendador—. Es como, para volverse loco. Por que no viaja en coche cama, digo yo...
—No ha protestado —explicó aquel joven—. Ha dicho: ruego que me perdone, me había amodorrado...
—Amodorrado ¿eh?
—Sí, parece que le gustan las palabras selectas.
—Miao miao —hizo de nuevo el gato.
—¿Qué ha dicho ahora? —preguntó la señora.
—Ha dicho: por favor, aquí está mi billete —tradujo el joven.
—Oiga, compruébelo bien —dijo el comendador al ferroviario—, hay gente que viaja en primera con billete de segunda.
—El billete es correcto, señor.
—Miao, miao, miao —maulló el gato enérgicamente.
—Dice —explicó el joven— que debería ofenderse ante sus insinuaciones, pero le respeta en atención a sus canas.
—¿Canas? ¡Pero si soy calvo!
—Miao, miao.
—Dice que ya ha visto que es calvo, pero que si tuviera pelo sería blanco.
La señora suspiró:
—Qué bien entiende usted la lengua de los gatos. ¿Cómo se las arregla?
—Es fácil, basta con prestar mucha atención.
—¿Miao? ¿Miao?
—Pero cuánto habla ese gato —gruñó el comendador—. No se calla ni un momento.
—¿Qué ha dicho? ¿Qué ha dicho? —preguntó la señora al joven.
—Ha preguntado si le molesta el humo.
—Qué va, minino, nada de eso... Uy, mire, me ofrece un cigarrillo... ¡Qué bien enciende! ¡Parece de verdad! Quiero decir, parece un auténtico fumador.
—Si fuma es un fumador ¿no? —refunfuñó el comendador—. ¿Qué quería que fuese, un cazador de leones?
—Miao miao. Ha dicho: hermoso día. Ayer no fue tan bonito. Esperemos que mañana sea tan bonito como hoy. ¿Van lejos sus señorías? Yo voy a Venecia por asuntos de familia.

PRIMER FINAL
 
Se descubre que «aquel joven» es un ventrílocuo, prestidigitador e ilusionista: todo lo hahecho él.
 
SEGUNDO FINAL
 
Se descubre que el gato no es un verdadero gato, es un gato-robot: un juguete de lujo quese pondrá a la venta las próximas navidades.
 
TERCER  FINAL
 
Aún no existe. Pero sería bonito que algún día se pudiera hablar realmente con los animales. Si no con todos,  por los menos con los gatos.


EL  FINAL  DEL  AUTOR


También aquí me gusta más el final que aún no existe. Siempre estoy a favor del futuro.


27 abr 2012

LA NIÑA Y EL MONSTRUO de Neil Irani, ilustrado por Park Yun









Érase una vez una niña que cuando se miraba al espejo solo veía a un monstruo. Y por ello se alejaba de todo el mundo y no hacía lo que los niños de su edad, por que no quería que nadie la viera.
Pero un día se perdió en el bosque y todo cambió


Sitio de Editorial Juventud 
Y más ilustraciones de Yun Park (imperdibles).

11 abr 2012

Palabras ilustradas

Ian Miller

Art book-Rebecca Dautremer

El niño que no quería ir a dormir de Helen Cooper

Jo singe garçon de  Beatriz Alemagna

El cuento de los cuatro niños que dieron la vuelta al mundo de Edward Lear
El paraíso perdido de Milton , il. de Pablo Auladell

Palabras para armar tu canto de Ramón Suárez, il. de Cecilia Rébora

Rabbits de John Marsden, il. de Shaun Taun
Sin información ¿?