14 jul. 2011

TOM O'BEDLAM


TOM O'BEDLAM

De la bruja y el duende voraz
que podrían dejaros en harapos,
el espíritu que en el Libro de las Lunas
va con el desnudo pido que os defienda,
para que nunca os abandonen
los cinco lúcidos sentidos
ni vaguéis con Tom lejos de vosotros
mendigando rocino en otras tierras,
mientras yo canto: comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada.

De treinta años completos
veinticuatro he vivido enfurecido
y, de cuarenta, cuarenta y cuatro
en firme cárcel he pasado preso
en el señorial desván de Bedlam*
con barba suave y primorosa,
fieros grillos, látigo cantor,
y hambre suculenta y aun copiosa,
y ahora canto: comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada.

Me engatusó una Magdalena
y con un tazón de hierbas estofadas
que me dio un enano, bendito sea Dios,
vine a dar en este alelamiento.
No he dormido desde la conquista;
antes nunca había estado en vela
hasta que el pilluelo del amor
me halló tumbado y me dejó en cueros.
Y ahora canto: comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada.

Cuando me hayas recortado bien las cerdas
y apurado la bota hasta el final
en una taberna empeñaré el pellejo
como si un atuendo de oro fuera;
tengo a la luna por amada constante
y por camarada al adorable búho;
el flamígero dragón y la lechuza
entonan la melodía de mi pena.
Pero yo canto: comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada.

Se me paralizaría el pulso
si os robara un pollo o un marrano,
me llevara una paloma o dejara sin pareja
al gallo o a la gallina clueca.
Cuando quiero una pitanza, ceno
con Humphrey, y luego me voy a reposar
en el campanario de Saint Paul
sin miedo a las almas en pena.
Por eso mientras canto, comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada

Sé más que Apolo, pues a menudo,
cuando él duerme, veo que las estrellas
heridas por guerras sanguinarias
en el firmamento se echan a llorar.
La luna abraza a su pastor
y la Reina del Amor a su guerrero;
una cornea al astro matutino
y la otra al herrero celestial.
Mientras, yo canto: comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada

Nada quiero saber de la amistad
de los gitanos Pedro y el Tramposo,
desdeño a la puta y maldigo al timador
y el alarde de la pandilla callejera.
Los mansos, los cándidos y bondadosos
pueden venir, tocarme, no evitarme;
pero al que enfade al Rinoceronte Tom,
más le valdrá ser ágil cual pantera.
Pero yo canto: comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada

Con un tropel de fantasías furiosas
que obedezcan a mi mando
con lanza de fuego y un caballo de aire
vago por páramos salvajes.
Un caballero de sombras y fantasmas
me convoca a singular torneo
diez leguas más allá del fin del mundo:
me parece que no es gran cosa el viaje.
De todos modos canto: comida o alimento,
ropas, bebida, algún sustento,
acércame sin miedo, seas doncella o dama,
que el humilde Tom no te hará nada
*Bedlam: manicomio de Londres en la Edad Media y la Moderna.

Anónimo



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